Nino
Desde que recibí el título profesional que no regresaba a la universidad. La odiaba, y ni siquiera tenía una razón de peso para hacerlo. La verdad es que asumo que cuando perdí a Manu, perdí también mucha de mi ingenuidad, y me convertí en una persona que odiaba más de lo que debía. Qué extraño es sentir que una persona alberga todo lo bueno de ti.
Esa tarde recorrí el camino que acostumbraba mientras era estudiante, y me detuve con asombro frente a la cantidad de gente que salía de la gal