TE CUIDARÉ, ESPOSO.
Me había quedado con mi hija hasta que ella se quedó dormida.
Aaron y yo no hemos hablado desde que fue a curarse pero necesito hacerlo.
Sin vacilar dejé un beso sobre la frente de Alenka a pesar de que no quería alejarme de ella, necesitaba hacer algo con urgencia.
Tomé un arma nueva de Aaron y al salir Colton me miró con preocupación.
—¿A dónde vas?
—¿Dónde están los hombres de Aaron?
—Recibiendo nuevas órdenes, lo que pasó fue…
—Lo sé. Guíame.
—¿A dónde? —preguntó Colton con el ceño fruncid