Su mirada se oscureció mucho más observándome pero no tardó en obedecerme logrando que mi sonrisa se ampliara.
Pasé mi lengua por mi labio inferior clavando mis ojos en su dureza antes de arrodillarme frente a él.
Mis uñas se clavan adrede en sus poderosas piernas mientras que mi boca lo busca con lujuria. Arrastro mi lengua a lo largo de su polla capturando su sabor adictivo mientras gimo a su alrededor. Aaron toma mi pelo en una coleta y tira de mí para llevarlo más profundo.
Lo tomo todo lo