Aaron me llevó a casa y dormimos abrazados después de un nuevo maratón de sexo ansiando recuperar el tiempo perdido.
Cuando el sol estaba saliendo me escabullí de la habitación para hacer algunas llamadas.
Volveríamos a Boston.
Me había ido con mis hijas porque vivir en la casa de Aaron solo traía más recuerdos dolorosos pero ahora he contactado al mejor médico para él.
Ha accedido a hacer su cirugía... solo faltará que Aaron acepte.
Hay tantas posibilidades que tengo esperanza, solo no puedo de