Mientras miraba la pulsera que Aaron nos había dado a las cuatro como regalo, mis pensamientos volaron a la situación que estaba por venir.
Estos días han sido los más felices pero también los más angustiantes.
No dejo de pensar en Aaron, en lo que nos depara el futuro.
—¿Me acompañas al carrusel, papi?
La voz dulce de Alessia hace que los mire a ambos.
Aaron la carga en sus brazos mientras que las gemelas lo siguen sonriendo ampliamente.
—Todo saldrá bien Eli, Aaron saldrá bien de la operación