Después del forzado retiro de la oficina de Luciana, Samantha se quedó a solas con Braulio. Aunque quería saber más acerca del repentino viaje de Javier, dudaba si era apropiado preguntar, pero la incertidumbre le pesaba.
—No entiendo por qué Javier se fue así, sin previo aviso. ¿Quién tomará las decisiones sobre los incovenientes que se presenten? —preguntó Samantha, mostrando cierto enojo—. Creo que es de una irresponsabilidad absoluta lo que hizo.
Braulio, el asistente, suspiró profundamente