La residencia de Damián se encontraba a una distancia relativamente corta de las oficinas de Alguer Internacional. Por ello, a Martín le bastaron unos quince minutos para llegar hasta allí. A pesar de lo breve del recorrido, la agitación interna de Martín contrastaba con la tranquilidad de la travesía.
A lo largo del trayecto, tanto la mente como el corazón de Martín estaban sumidos en una marejada de emociones opuestas. No era solamente la presencia inquietante de aquel hombre extraño venido d