POV : Danika Klein
Helena fue la primera en romper el silencio, con esa sonrisa burlona que me revolvía el estómago.
—Vaya, cuñado… —dijo con falsa sorpresa—. No sabía que tenías una relación con la señorita Danika.
Su voz era tan afilada que cortaba el aire.
Jamez se rio con arrogancia, sin soltarme la mano.
—No te equivoques, Helena —respondió con tono burlón—. Ella no es una relación. Es solo mi nuevo juguete.
Y como si no fuera suficiente humillación, levantó mi mano y la besó f