7. Humillación
Quise hablar.
Quise dejar la bandeja en el suelo y salir corriendo.
Pero me quedé ahí.
Inmóvil.
Helena fue la primera en notarme.
Giró la cabeza y me miró por encima del hombro, con una sonrisa divertida, satisfecha. Como si supiera exactamente lo que estaba haciendo.
Credence no se movió al principio. Solo giró ligeramente la cabeza hacia mí, y sus ojos me encontraron. Fríos. Duros. Vacíos.
Como si no me conociera.
Como si no supiera quién era yo.
Como si nunca me hubiera tocado, nunca me hubi