POV: Olimpia Reinhardt
Estaba dando vueltas como una lunática en el hospital. Caminaba de un lado a otro del pasillo, con las manos en la cabeza, el corazón en la garganta y el alma hecha un puño. Tenía miedo… un miedo que me comía viva por dentro.
Miedo por Nika.
Mi Nika.
Solo había ido al baño. Solo eso. ¿Cómo se suponía que algo tan simple podía terminar así? ¿Cómo?
Recuerdo que fruncí el ceño en el restaurante, sentí que algo no andaba bien. El reloj pasaba, los minutos se estiraban, y ella