POV: Helena Rothschild
Actuar que estaba enferma durante todos estos días fue más difícil de lo que imaginé. Mantener esa fachada frágil, débil, vulnerable… fue una tortura. No por el esfuerzo físico, sino porque estuve tan cerca. Tan jodidamente cerca de borrar a esa maldita huérfana de la faz de la tierra. De su vida. De su mundo.
De Credence.
Pero apareció ese imbécil de Lincoln. Como un héroe de segunda categoría arruinando todo. Maldito seas. Maldito seas por meter tus narices donde nadie