POV: Danika Klein
Lincoln nos llevó al departamento de Olimpia. Tan pronto como el auto se detuvo, abrimos las puertas y bajamos. Yo solo quería entrar rápido, desaparecer del mundo, esconderme en un rincón donde nadie pudiera alcanzarme. Pero cuando intenté avanzar, sentí cómo una mano me detenía por el brazo.
—Danika, espera —dijo Lincoln con voz seria, mirándome con preocupación—. Creo que deberíamos tratar tu herida en el hospital. Déjame ayudarte.
De inmediato retiré mi brazo, como si