Lia miraba directamente a Gio completamente enojada.
—Qué fue eso te pregunté —repitió Lia apenas Théodore desapareció por la puerta del restaurante. Giorgio permaneció unos segundos en silencio, observando la dirección por donde el hombre se había marchado antes de responder con evidente molestia.
—Te abrazó, te levantó delante de todo el mundo y además te llamó "mi pequeña testaruda". No me gustó absolutamente nada.
Lia lo observó sin comprender y soltó una pequeña risa incrédula antes de neg