Mundo ficciónIniciar sesiónApenas Giorgio cruzó la puerta, la escena que encontró hizo que una peligrosa rabia recorriera todo su cuerpo. Un enorme ramo de rosas descansaba destrozado sobre el suelo; los pétalos rojos estaban esparcidos por toda la habitación como si alguien los hubiera arrancado con violencia. Elian permanecía de pie a pocos metros de la cama con el rostro completamente desencajado por la furi







