Mundo ficciónIniciar sesiónLa mansión Santana era un verdadero caos.
Apenas cruzó la puerta principal, Elian sintió que toda la rabia que había contenido durante el trayecto explotaba de golpe. Sin siquiera detenerse, tomó el enorme jarrón de porcelana que decoraba la entrada y lo lanzó con todas sus fuerzas contra la pared.







