¿Sí o no? 1/2.
—¿De verdad te vas a mudar a la mansión de Lorenzo? —preguntó Penélope, cruzada de brazos en el umbral de la habitación, observando cómo su madre llenaba maletas sin detenerse ni un segundo.
La mañana era fría y gris, pero eso no impedía que Valeria, con una copa de vino en la mano —a pesar de que ni siquiera eran las ocho de la mañana—, se moviera por la habitación como si fuera la protagonista de su propio drama.
—Lo que se ve no se pregunta, mijita—respondió Valeria, sin siquiera mirarla.
—P