Capitulo 28
Emma le pareció de lo más seductora, así que pronto comenzaron a besarse de nuevo; más esta vez la intensidad subió de nivel y mientras lo hacían sus manos exploraban la espalda del otro. Se apretaban entre sí, cual si quisieran fundirse en uno solo. Entonces cuando el aire les hizo falta y se separaron, Oliver no se detuvo; sino que comenzó a besar su mejilla, el lóbulo de la oreja y bajar por el cuello dándole tiernos y cálidos besos.

Aquello causó que la piel por donde pasaba su boca se pusi
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP