Capitulo 14
Entré al estudio de Kaleb sin tocar ni anunciarme. Él estaba sentado en su silla en el escritorio, bebiendo una copa. Cuando me vio, dejó el vaso a un lado y se puso muy nervioso, pero yo estaba furiosa con el.
—¿Recapacitaste? —preguntó con ese tono arrogante que siempre usa intentando disimular sus inseguridades—. ¿Regresas a casa?
Intentó sonar seguro, pero se le notaba en los ojos que deseaba escuchar un “sí”.
Yo me moría por volver, no podía vivir lejos de él. Pero yo ya no est