CAPÍTULO 47
Sentía que me apretaba el pecho. Lo primero que pensé fue en las amenazas de Román. Sabía que era capaz de cumplirlas. Si quería hacerme daño, no lo haría conmigo. Lo haría con lo más importante de mi vida: mi hijo. Intenté levantarme para buscar a Kaleb y preguntarle qué estaba pasando realmente, pero mi cuerpo no respondía. Las piernas me dolían, la cabeza me pesaba.
Tomé a mi bebé con cuidado. Intenté darle de comer, pero apenas tenía fuerzas y no sentía leche. Ares empezó a llo