Capitulo 46
Abrí los ojos sorprendida de sus palabras, Me costó respirar al principio, parecía que los a mis pulmones no les llegaba el aire, me dolía incluso el pecho, todo lo que me habían dicho mi loba era demasiado.
Lo primero que vi fue a Kaleb a mi lado. Estaba inclinado sobre mí, con los ojos enrojecidos llenos de lágrimas, la voz temblorosa mientras sujetaba mi mano.
—Ariadna… mírame —susurró desesperado.
Cuando lo hice, me besó dulce y tierno. Fue un beso que esperé desde hace tanto y