Capítulo 63
Narra Ariadna...
El siguiente dia fue una tortura para nosotras, no hay otra forma de describir el infierno que vivimos en ese momento. Para la manada entera ya no éramos unas lobas respetadas, ahora éramos traicioneras, impuras, unas cualquiera, la peor escoria que podía existir.
Algunas miradas nos juzgaban, los lobos pensaban que lo que había sucedido con Leticia les daba derecho a mirarnos con morbo, o insinuar que éramos rameras, le pedí a Leticia que no volviera a salir de casa, y yo me encargaría de las compras y demás.
Una mañana fui al mercado porque necesitábamos comida. Minerva ya no podía salir de la casa y Leticia estaba demasiado afectada, a ella incluso le lanzaban basura si la veian, Caminé rápido, intentando no cruzar miradas, pero no sirvió de nada.
Uno de los lobos me siguió.
Lo noté tarde, Cuando quise reaccionar, me empujó contra un callejón estrecho. Me sujetó con fuerza y empezó a besarme el cuello. Su aliento olía a alcohol, me daba asco lo que esta