Capítulo 64
Cuando todos me vieron convertida en la loba blanca, el caos goberno aquella masacre que querían cometer con la pobre Leticia.
Mi presencia, la figura de esa loba mítica era suficiente para que se llenaran de miedo, en especial, porque les jure maldecirlos.
Uno a uno, los lobos empezaron a arrodillarse frente a mí. Bajaban la cabeza, hacían venias, murmuraban palabras de respeto.
—¡Es la loba blanca! La favorita de la diosa Luna —decian algunos incredulos de mi presencia en el lugar.
La loba blanca ya no era una leyenda, una historia que le contaban a los niños para darles esperanza sobre un ser mítico, era yo estaba ahí.
Pero en ese momento supe que pude haber cometido un terrible error, ya no iba a ser para nada fácil que esta manada me dejara ir.
Vi el rostro de Hades. Estaba pálido, con la boca abierta e incrédulo de verme delante de su presencia, Sus ojos no se apartaban de mí, me miraban de arriba abajo creo que no podía entender lo que estaba pasando del todo.
—¡Su