Capítulo 64
Cuando todos me vieron convertida en la loba blanca, el caos goberno aquella masacre que querían cometer con la pobre Leticia.
Mi presencia, la figura de esa loba mítica era suficiente para que se llenaran de miedo, en especial, porque les jure maldecirlos.
Uno a uno, los lobos empezaron a arrodillarse frente a mí. Bajaban la cabeza, hacían venias, murmuraban palabras de respeto.
—¡Es la loba blanca! La favorita de la diosa Luna —decian algunos incredulos de mi presencia en el lugar