Capítulo 68
Hades se alteró en ese instante y lanzó un grito que hizo temblar los cristales dándole a una orden a su Beta lleno de rabia.
—¡Sal de aquí ahora mismo! —le gritó a su beta, señalando la puerta.
El beta dudó un segundo, creo que no sabía si en verdad dejarlo solo conmigo, pero Hades camino hacia él. Lo agarró del cuello de la camisa y lo empujó contra la pared.
—No digas una sola palabra de lo que escuchaste —le advirtió con voz baja y peligrosa—. Ni una sola palabra de esto te juro