Capítulo 67
Hades se acercó sin decir nada, lo entendío de inmediato como una proposicion.
Me tomó de la cintura con cuidado, jalo mi cuerpo desnudo hacia el y empezó a besarme. Al principio quise resistirme, pero mi cuerpo reaccionó antes que mi mente. Cedí. Respondí a sus besos, a sus caricias. Sentí cómo me llevaba hacia la cama y, aunque me avergüence admitirlo, gemí.
Estaba excitada, mi loba estaba tomando el control de mi cuerpo, de mi lo que sentía, el celo me estaba volviendo loca.
El e