CAPÍTULO 45
Lo miré a los ojos, esperando una señal, algo que me confirmara que mi esperanza era real, Mi voz sono débil, casi como un susurro.
—Dime la verdad… ¿eras el caballero de la luna?
Kaleb me miró a los ojos, aún estaba confundido, y respiró profundo
—No lo se —respondió aún nervioso —. Encontré el pasamontañas entre mis cosas. Lo tomé como si mi cuerpo reaccionara antes que mi cabeza, solo seguí mi instinto, necesito que me expliques qué está pasando.
Intenté hablar, pero un dolor f