Ha llegado una nueva clienta, bastante temperamental que nos ha dado dolor de cabeza gran parte de la tarde que pasa lenta y sin prisas. Es estricta, tiene un vozarrón fuerte y puede intimidar fácilmente con su mirada verde esmeralda. Por suerte, crecí con la maldad hecha madre y me crié en un ambiente donde si no aprendías a ocultar tus emociones y actuar con templanza, te aplastaban sin contemplación. Manejar a Georgia Moone no es nada fácil, pero logro seguir su juego y mantener a mis chicas