Cuarenta minutos después, estamos frente a la casa de mi padre.
Es una propiedad pequeña, pero tiene dos pisos. Una casa costera que adquirió tras el divorcio con mi madre. Lo que no logró quitarle Audrey tras la separación, mi padre lo invirtió. Y aún teniendo un montón de propiedades, donde Natalia confirmó que siguen buscándome, mi padre decidió que la relación con mi madre le había quitado demasiado y que se debía un gran respiro. De eso ya han pasado varios años y lo veo amar más la vida