Detengo a Luc cuando intenta interponerse entre Tristán y yo.
Todo su cuerpo irradia enfado, lo cual me parece totalmente irracional. Baja la mirada fruncida para observarme y yo sacudo la cabeza en silencio, para que se mantenga quieto y callado. No quiero, y no puedo, permitir una discusión sin sentido en este momento. Sobre todo porque este es mi trabajo y él debería comprenderlo.
Sí, se me olvidó a quién venía a ver hoy, pero fue su culpa por colarse en mi mañana y haber desbaratado mis pl