Capítulo 58. Cómplice del Fantasma
El sonido del motor de un coche derrapando sobre la grava de la entrada anunció la llegada de Sophía mucho antes de que la puerta principal se abriera. Arthur apenas tuvo tiempo de verificar su identidad antes de que la joven irrumpiera en el salón como un torbellino de ansiedad.
Sophía se detuvo en seco al borde de la alfombra. Sus ojos se abrieron de par en par al ver la escena: su padre, estaba hundido en el sofá, con la camisa deshecha y el rostro oculto entre las manos. Eleanor estaba arro