Capítulo 50. Dos Alianzas de Platino
Londres se despertó aquel sábado vestida de una neblina plateada que, para el mediodía, se había transformado en un sol dorado y limpio. El escenario era el jardín secreto de la Carlyle House en Chelsea, un rincón donde los muros de ladrillo antiguo parecían absorber el bullicio de la ciudad para devolver sólo silencio. La decoración era un reflejo del rigor estético de Eleanor: hileras de sillas de hierro forjado negro sobre el césped impecable, y en lugar de arcos florales excesivos, grandes