Deseo salvaje.
—Rápido Matt… tengo que entrar en el baño —intente maniobrar las llaves sin saber por qué estaba apurado, podría disfrutar de esta situación tan cómica. Abrí la puerta y Ángela entro con rapidez hasta mi habitación. Aquella Azaña me hizo sonreír, me hizo recordar aquella vez en mi habitación, solo un segundo me falto para besar esa boquita rezongona que tanto me tentaba, pero creo que esperar fue la mejor decisión como siempre en la vida… porque besarla en aquel baño después de e