—Bueno, parece que ya saben cómo recibir a nuestros invitados —dijo Sophia, guiñándole un ojo a Thomas antes de volver su atención a los pequeños—. Pero recuerden, no vamos a jugar con ellos como si fueran juguetes. Hoy, Thomas y Xavier nos van a acompañar mientras leemos una historia muy emocionante.
Los niños asintieron, aunque algunos continuaron observando a Xavier con curiosidad. Uno de los más pequeños, un niño de cabello rizado se acercó a Xavier y le ofreció un coche de juguete.
—¿Quier