A diferencia de Monty parecía que era Thomas el que se casaba. Miraba continuamente el reloj de su muñeca y observaba la calle desde la entrada de la iglesia donde esperaban a los invitados y a la novia. El flamante novio reía a las carcajadas junto con los compañeros de rugby del equipo de Los Espartanos, incluido al buen Red y al resto del plantel deportivo, pero Thomas estaba taciturno, preocupado de que Sophia no llegue a tiempo para la ceremonia.
—Relájate —le dijo Athos a Thomas en un sus