La música llenaba el salón, el vals había dado inicio y no sólo los esposos bailaban, sino también algunos invitados. Pero no era un vals propiamente dicho, sino que Monty y Vicky habían decido dejar de lado esa tradición para abrir el baile con canciones románticas famosas, creando un ambiente tenue, romántico y delicado en el salón. Thomas permanecía de pie junto a su mesa, con la mano aun tendida hacia Sophia, esperando a que acepte su invitación. Ambos jóvenes se miraban a los ojos con una