Sophia, por recomendación de su padre, se sentó lo más atrás posible de la sala de juicios. Manteniéndose fuera del rango visual de Thomas, pero también del de Gabriel, aunque éste se giraba cada vez que tenía oportunidad, buscando verla. Había algo en sus ojos que demostraba indignación, y buscaban la mirada de Sophia, intentando encontrar en ella las explicaciones que necesitaba. Por su parte, la mujer simplemente bajaba la vista hacia sus apuntes e informes, intentando recordar todo el proce