La ciudad se vistió de naranja, negro, verde y violeta. La temporada de sustos estaba por dar inicio y todos se preparaban para la noche de Halloween, especialmente porque la ciudad tenía la fiesta de disfraces más grande del país.
Las tiendas que rentaban disfraces, atuendos y cosplay de todo tipo tenían lista de espera para los que querían rentar uno, o directamente ya tenían absolutamente todo alquilado, o reservado.
Todos los negocios que se dedicaban a la venta de golosinas llenaron hasta