El día había sido más largo de lo que Maribel había anticipado. Su primer día como abogada oficial en uno de los bufetes más importantes del país le había exigido cada gota de energía, desde el saludo inaugural del Licenciado Agosto hasta las presentaciones formales con otros socios.
Y entre todas esas caras nuevas, una resaltó como un puñal disfrazado de sonrisa: Mary Carmen Echevarría de Andújar.
La esposa de Pedro Juan.
La mujer que le había tendido la mano con cortesía y la había felicitado