Capítulo 8.
Tianyu
El aire en el muelle de Shanghái siempre sabía a salitre y metal oxidado. La bodega número 9 era un espacio inmenso, sumido en penumbras, donde el único sonido era el goteo de la humedad y el zumbido de un generador viejo.
Zhenyu estaba apoyado contra un contenedor, fumando con una calma que me irritaba. En el centro, iluminado por una sola bombilla amarillenta, estaba Chen. Atado a una silla de madera, sudando a pesar del frío.
—Señor Lin... por favor... —empezó a sollozar en cuanto me