Capítulo 9.
Yuna
Ese idiota. No le bastaba con hacerme la vida imposible, ahora también dudaba de mí y se burlaba porque nunca había estado con un hombre. ¿A él qué le importaba? Debería darle exactamente lo mismo si era virgen o no. No tenía por qué meterse en mis asuntos, así como yo no me metía en los suyos.
Idiota.
Aquella mañana desperté en el mismo sillón, con el cuello adolorido y las extremidades entumecidas. Tenía que buscar otro sitio donde dormir antes de que despertara con una contractura perma