Capítulo 43.
Yuna
Lin me cargó para subir al jet; no permitió que pusiera un pie en el suelo desde que bajamos del auto. Le había ofrecido una fortuna al doctor para que viajara con nosotros y no regresara a Bangkok hasta que estuviéramos establecidos en casa.
En todo momento se preocupó por mí. No me dejaba sola, vigilaba cada revisión médica y se aseguraba personalmente de que tomara el medicamento a la hora exacta. Me preguntaba constantemente si necesitaba algo, si tenía hambre o sed. Lin se estaba comp