Inker tiene que estar loca. ¿Qué clase de novia arrastra a su propio novio a un trío con su hermanastra?
Y lo que es peor: parece que Stan realmente va a ceder.
—Uhmm... —balbuceo, con la garganta seca—. ¿No se supone que ustedes dos están enamorados?
Inker no vacila. Su sonrisa se afila y sus ojos brillan con malicia mientras desliza su mano sobre el pecho de Stan.
—Está bien, cariño —dice ella—. Tu hermanastro y yo... tenemos una relación abierta.
¿Una relación abierta?
La miro parpadeando, t