~ Cassie ~
Mis manos tironearon contra las ataduras y, de repente, cada estremecimiento, cada gemido y cada deseo al que me había rendido se transformaron en una vergüenza insoportable.
Lo que tanto temía finalmente me alcanzó. Él lo vio todo.
Por un segundo mareante, recordé cómo solía sonreírme cuando yo era más joven. Siempre era tierno y protector, a pesar de que era bastante testarudo. Ahora, sus ojos están duros y llenos de rabia.
El recuerdo duele incluso más que la humillación que sient