Mundo ficciónIniciar sesiónÉl estaba demasiado cerca. Sus rostros casi se rozaban.
—¿Desde cuándo tocas el piano así? —preguntó en un susurro cargado de tensión—. ¿Hasta cuándo pensabas ocultarme que eras Eelys?La voz era controlada, pero bajo ella temblaba algo más. Algo roto.Isabella apretó los labios. Endureció la mirada.—Habíamos acordado no interferir en la vida del otro hasta que terminara el trato de los tres meses.Las palabras, frías, indiferentes, fueron el golpe final.—¡Maldita sea, Isabella! —rugió él, con la voz elevada por la frustración—. ¡No me salgas con esa estupidez! Lo del piano no es de ayer, viene de años... y nunca me dijiste nada. ¡Me ocultaste quién eres!Isabella soltó una risa. Fue una carcajada corta, vacía y cargada de una crueldad que dejó a Dereck paralizado. Lo miró con fuego en los ojos y clavó un dedo en su pecho, justo sobre su corazón acelerado.—¿Desde cuándo te interesa lo que hago? —le gritó, su






