Mundo ficciónIniciar sesiónA lo lejos, como un eco en un túnel, escuchaba una voz que la llamaba entre llantos. En su alucinación, deseó con todas sus fuerzas que fuera él. Que fuera Enzo quien gritara su nombre con ese terror tan humano.
—Enzo… —susurró en un último aliento, con los labios manchados de carmesí—. En verdad… sí me gustas…Sus párpados empezaron a cerrarse, pesando toneladas. Pero justo antes de que la oscuridad absoluta la reclamara, un estruendo sacudió la estancia. La puerta principa






