—Fiona le pidió que se la follara de la misma forma… —empezó a explicar, pero lo interrumpí y aparté su mano con cuidado. Era demasiado astuto para caer en mi artimaña, y yo demasiado tonta por haberlo intentado siquiera.
Aparté la mirada, avergonzada. No quería pensar en mi vida sexual con Julian. Él solía hacerme el amor como si fuera una prostituta barata recogida en una esquina. Durante los primeros días del matrimonio pensé que era normal, que ese era “su estilo” preferido. Cuando abrí l