—Si vas a estar en su vida… hazlo bien.
Lucas tragó saliva.
—Lo haré.
—Y si no…
—Papá…
Damián alzó una mano.
—No es amenaza.
Pausa.
—Es advertencia.
Lucas asintió.
—Entiendo.
Damián lo sostuvo un segundo más…
Y luego dio un paso atrás.
—Buenas noches.
—Buenas noches.
La puerta se cerró.
Kendra lo miró inmediatamente.
—¿Y?
Damián caminó hacia la sala como si nada.
—No es un idiota.
—¡Papá!
Valeria rió.
—Eso es un gran avance.
Kendra sonrió… aliviada.