Me hundí un poco más en el agua, intentando recordar los acontecimientos del día, pero no podía ni recordar el rostro del piloto ni el de los paramédicos. Si las cosas hubieran sido al revés, Julian ya me habría encontrado a mí.
La puerta se abrió de nuevo y estaba lista para arrancarle la cabeza, pero Víctor habló antes de que pudiera abrir la boca.
—Localizaron el helicóptero.
Me levanté de golpe, pero mi euforia se congeló al ver la expresión en su rostro. Sentí cómo mi corazón se de