De algún modo, aquello fue una buena noticia. Una vez que ese psicópata estuviera fuera de escena y Nestor presionando a Valeria, sería más fácil ganar mi caso. Estaba jugando en dos frentes y ellos no tenían idea de cómo.
Sin embargo, desde ese día no había vuelto a ver a Amber. Habían pasado dos días y la extrañaba profundamente. Durante ese tiempo me había mentido a mí mismo, fingiendo estar ocupado, cuando en realidad no quería pedirle a Valeria ver a mi hija. Pensé que no tendría problema