Lo miré cabreada. Era el hombre más estúpido del mundo. No podía creer que alguna vez hubiera estado casada con un imbécil como él.
—¿Así que vas a dejar que Valeria salga impune?
—Te he dicho varias veces que me ocuparé de Valeria a mi manera y a mi tiempo —dijo mientras me empujaba hacia afuera.
—Tal vez cuando des a luz a esa cosa que llevas dentro comprendas lo que se siente amar a un pequeño ser humano. Cómo cambia la vida y cómo todo lo que quieres es protegerlos. Y no querrás que algún d