Solo yo puedo poseerte, eres mía y quien se atreva a posar sus ojos en ti, tiene derecho a morir.
Lucían
Anhelo tener en mis manos la cabeza del imbécil que estuvo con ella, pero tengo que controlarme, no puedo resolver todo con sangre, o sí, pero no me conviene dejar un rastro de muerte tras mis pasos. Solo espero que Isabella entienda que no puede volver a estar con ningún otro. No quiero volver a percibir el aroma de otro hombre en ella, no sé de lo que seré capaz si eso sucede de nuevo.
Y n